La carta, una sola vez
Precios, alérgenos y disponibilidad se escriben una vez y salen iguales en la carta impresa, en el QR y en la web.
Carta, sala, cocina y web trabajando sobre la misma base. Sin exportar, sin volver a escribir, sin copiar precios de una hoja a otra.
Lo que cambias en un sitio cambia en todos. Es lo que hace que la carta impresa y la digital nunca se contradigan.
Precios, alérgenos y disponibilidad se escriben una vez y salen iguales en la carta impresa, en el QR y en la web.
Lo que se pide en la mesa llega a cocina sin que nadie lo vuelva a escribir.
La web del restaurante sale del mismo sitio que la carta, y se publica cuando tú dices.
Empiezas por donde te aprieta y creces cuando lo necesitas.